Agricultura

En medio del recrudecimiento de la politica estadounidense hacia Cuba y los efectos negativos de la Covid-19, el ministerio de la Agricultura afianza su compromiso de garantizar la alimentación del pueblo.

El calendario anterior estuvo marcado por restricciones desde todos los ámbitos posibles, de ahi que, para incentivar la producción desde cada base productiva el Consejo de ministros aprobó un total de 63 medidas.

El objetivo es que cada muncipio desarrolle las actividades del programa alimentario, teniendo como base sus potencialidades, donde predomine la cratividad y la búsqueda de soluciones propias.

En ese sentido hay que destacar que el resultado mejor apreciado es sacrificio legal de ganado, medida que beneficia a gran parte de la población gracias al humanismo de nuestros campesinos.

No obstante, se aprecia un ligero incremento de las producciones agricolas y se intensionan los productos para el ultimo trimestre del año.

Sin embargo pienso que se debe abogar por un mayor control sobre lo cosechado, pues resulta insuficiente la cantidad de alimentos que llegan al plato del amanciero, y no faltan los ejemplos de lugares donde no se vende nada.

Es cierto que la orientación es vender en las comunidades, para evitar la aglomeración de personas en mercados y placitas, pero hasta qué punto se cumple esa medida y que calidad tienen esos productos?

Igual sucede con la leche fluida. Por varios años los amancieros demandamos un punto para la venta de leche fresca liberada a la población, lo que no resulta imposible pues según las estadísticas Amancio es el municipio que más acopia leche en la provincia, y en estos momentos sobrecumple el plan.

A grandes rasgos reconocemos que la implementación de las medidas significa un gran avance para los productores y la población en general porque nos benefician de una manera u otra, pero surtirían mejores resultados si  a este programa, le pusieramos el corazón