Caricatura tomada del suplemento humorístico Melaíto

Mientras especialistas de la salud, expertos de la ciencia, la comunicación y otras ramas del saber humano, hacen lo posible e imposible, para ilustrarnos, o más bien, para prepararnos con el objetivo de poder sobrevivir al nuevo coronavirus, caracterizado por su alta capacidad de contagio y letalidad, una minoría se hace de la vista gorda y pone en peligro la salud de la mayoría.

Diarios, revistas, estaciones de radio, canales televisivos, la Internet, Facebook, Twitter,… replicaron por doquier el acontecimiento. Con indiferencia o no, los seres que habitan la Tierra (cuya cifra supera los 6 000 millones, según estadísticas recientes), supieron que una diosa de cristal, con un talento incomparable para la música, se hizo añicos por culpa de las drogas y la idolatría  desmedida de grandes multitudes.

El amor es el más noble de los sentimientos, cuando está presente el aire es más calido, el agua es más pura, la vida es más bella.

Algunos dicen que es ciego y lo acompaña la locura. Quien ama ve con los ojos del corazón, de los sentidos, del tacto, y siempre tiene ese espíritu aventurero, de atreverse  a decir lo que antes por temor no se ha podido expresar.

Nunca antes la supervivencia humana sobre la Tierra estuvo más comprometida.  De hecho, son varios los desafíos que enfrenta la civilización moderna, entre ellos la crisis medioambiental, el desarme nuclear y la lucha contra el terrorismo; estos acuciantes problemas están sujetos hoy día a la conducta irracional de unos pocos países que rigen las riendas del poder político, económico y militar a escala global.

Sin duda alguna, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela,  es todo un símbolo de valor, resistencia y fe inquebrantable en la salvación de los pueblos sometidos a la voracidad capitalista.