Este centro que educa, forma y prepara a la primera Infancia. Foto: De la Autora
Este centro que educa, forma y prepara a la primera Infancia. Foto: De la Autora

El Círculo Infantil Roberto García Blanco del municipio de Amancio, fue el primero que se creó en la provincia de Las Tunas, beneficio de la Revolución llegada al poder en 1959 para garantizar que las mujeres, antes confinadas al hogar, pudieran trabajar y aportar al desarrollo económico y social del país.

Este centro que educa, forma y prepara a la primera Infancia, cuenta con una matrícula de 165 niños y beneficia a igual número de familias y féminas vinculadas al empleo.

La institución es una de las propiedades nacionalizadas al Triunfo Revolucionario y que pudiera ser reclamada por sus antiguos dueños, el administrador del central Francisco o sus herederos, luego de la aplicación del Título Tercero de la Ley Helms-Burton, otra medida del gobierno de la Casa Blanca en su afán de rendir a la Revolución.
 
Pero nada puede impedir la alegría contagiosa que trasmiten los infantes, la seguridad que se respira  en los amplios salones de este centro, donde aprenden a amar a su Patria, a defenderla. Ellos no entienden de leyes, ni de odios, pero aman su círculo, a sus seños, y eso, nadie lo puede poner en duda.

Esta escalada injerencista del gobierno de Donald Trump pretende asfixiar la económica cubana, aplicando una Ley que en Cuba no tiene validez, pues los procesos de confiscación y nacionalización se realizaron con apego al Derecho Internacional, la Constitución, a las normas jurídicas, y hoy son del beneficio y disfrute de todo el pueblo, por ello no es posible, ni legal, realizar estas demandas para reclamar bienes o inmuebles en la Isla.

La Ley Helms-Burton, es una violación del Derecho Internacional a la Carta de las Naciones Unidas. Jamás permitiremos su aplicación, porque con todo lo que pretenda socavar nuestra integridad, nuestra soberanía, No nos entendemos.