Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Marzo se apresura en el calendario y marca los días para celebrar a quien son la maravilla de la creación humana y vindicar sus derechos.

Clara Zetkin, alzó su voz y se negó a quedar relegada al rincón oscuro del hogar, para ocupar un puesto  en el mundo y transformarlo.

Porque como dijo Martí, la naturaleza fina y delicada de la mujer le asigna tareas más difíciles y superiores, por ello Vilma asumió el reto y les dio a las cubanas protagonismo para asumir las tareas más importantes, y hoy somos una fuerza imprescindible, una Revolución dentro de la Revolución.

Somos derroche de arrojo,  tesón, creatividad, pujanza, sacrificio, lealtad. Siempre llenas de sueños, de metas para cumplir. No importa lo difícil de los tiempos, si el camino es largo, o el cielo esta empedrado, allí estamos las primeras en la fila dando aliento y confianza para seguir.

No hay metas imposibles, no hay responsabilidad que no llevemos adelante poniéndole nuestro sello, porque donde esta la mujer, esta la obra de la Revolución, y el ejemplo de Mariana, de Celia, Haydee, Melba, que nos guían y enfortecen.

Y que decir de Clemencia Cabrera, Maria de la Luz Naranjo, Nilin Pompa, Inés María Puebla, que ya no están pero nos fortalece su legado y de otras que siguen plantando la tierra nueva como Adelaida Tamayo, Aurora Pérez, Martha Urquiza, Eloina Loicen o Yolanda Guevara.

Las cubanas somos bandera con nuestra voluntad de acero crecemos cada día y fortalecemos este verde caimán que se consolida con nuestra presencia indispensable.

¡Felicidades Mujer!

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Fuerza indispensable. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada