Enfrentamiento a las ilegalidades. Foto: Danay Naranjo Viñales

Al cierre del primer mes del año el municipio de Amancio registró 56 delitos, con 11 hechos menos que en igual período del año anterior, y una elevada incidencia en el hurto y sacrificio de ganado mayor, según trascendió en el análisis del indicador, por parte de las autoridades locales.

Como parte de la acciones de enfrentamiento, se aplicaron más de 500 multas con un importe superior a los 135 mil pesos y se intensifican los recorridos a entidades estatales, principalmente en el horario nocturno.

Pero ello no significa que todo está hecho. Hay que reconocer la falta de agresividad en los organismos, que muchas veces insisten en la labor persuasiva y casi nunca aplican las leyes establecidas para cada caso. Sobra paternalismo, como decimos en buen cubano.

Un reflejo de ello, es que aún existan propietarios sin las condiciones creadas para la tenencia de animales, nombres que se reiteran en cada encuentro por la pérdida de su ganado e incluso, no falta a quienes se les realizan compras forzosas, después de varios llamados de alerta.

En el caso del sector estatal, pienso que el actual escenario delictivo  puede mejorar. Para ello se debe involucrar a todo el colectivo en las acciones de cuidado. Que cada trabajador, en el caso de las entidades del Estado, sea responsable de su pedacito y que el control no quede solo en manos del jefe.

Si algo tenemos claro los cubanos es que en este país todo está amparado por la legalidad y fuera de ella, no existe nada. Entonces porqué no aplicarla, o hacerlo por cansancio, luego de varios intentos ante lo mal hecho, sin resultados positivos.

Corren tiempos difíciles, la economía del país aclama mayor responsabilidad en las tareas que desempeñamos, pero si no somos capaces de garantizar la integridad de los bienes y recursos de la nación desde la comunidad, no podemos aspirar a que la situación mejore.

Para ello es necesario depositar el peso de la ley con el rigor que lleva, y sin paños tibios. Pienso que sobran espacios donde se analizan las acciones delictivas una y otra vez, siempre que resulte posible.

Ya es hora de que cada cual pague por sus actos, y dejar de causarle pérdidas a nuestra economía, esa que bloqueada y asediada por más de 60 años, ahora también enfrenta la pandemia de Covid-19. El enfrentamiento al delito es tarea de todos porque, de cierta manera, a todos nos afecta.