317 años han pasado desde que se creo en Cuba la primera formación de bomberos voluntarios, compuesta en sus inicios por hombres que con restringidos recursos y escasa capacitación lograban un buen desempeño en la sofocación de eventos de medianas  magnitudes.

Muchos jóvenes que cumplen sus deberes del Servicio Militar Activo en las unidades  de bomberos, como Axel Ramos Fernández  y Reynier Echemendía, ambos reclutas en el comando 108 Amancio, tienen la oportunidad de adquirir conocimientos sobre cómo salvar vidas  humanas, lo que lleva implícito, poner en riesgo al suya.

Cada año se trata de fortalecer la capacitación de nuestros cuerpos de bomberos, para que el desempeño de este ejercicio contribuya a disminuir las perdidas de vidas humanas y las afectaciones a la economía nacional, pero siempre con la premisa de que un incendio siempre puede evitarse.

José Ramón Ruiz Betancourt, bombero retirado en Amancio. foto: Ana Iris figueredo Torres José Ramón Ruíz Betancourt, retirado del cuerpo de bomberos y residente en el municipio de Amancio, en la provincia de Las Tunas, su primer paso para desempeñar esa profesión, fue matricularse en 1969 en la Escuela Contra Incendios “La Coronela” de ciudad de La Habana,  y desde entonces tiene la convicción de que los incendios si pueden evitarse, pues en la mayoría de las ocasiones los mismos son   producto de la negligencia de los hombres.

En dialogo con Primer Teniente Guillermo Rivero Nieto, primer inspector de control estatal de protección contra incendios en el Comando 108 Amancio, el objetivo es prevenir la ocurrencia de accidentes, por lo cual realizan diversas acciones como los conversatorios, visitas pre-operativas y charlas profilácticas en centros educacionales, así como en centros de trabajos proclives a la ocurrencia de incendios como es el caso del hospital, la destilería, la Unidad Empresarial de Base Industria Azucarera, La Pesca, La Terminal Marítima entre otros.

Se trata de fortalecer la capacitación de lo integrantes del cuerpo de bomberos para que el buen desempeño de este ejercito contribuya a disminuir las perdidas de vidas humanas y las afectaciones a la economía nacional, pero siempre con la premisa de que un incendio se puede evitar.