
Fidel Herrera Morán o Filo, como cariñosamente le llaman quienes lo conocen, es uno de los 134 trabajadores que integran la Dirección de Deportes en el municipio de Amancio, y que hoy ante la presencia en el país de la Covid 19, dejan sus áreas de entrenamiento a un lado, para vincularse a las labores sociales en las diferentes comunidades.
“Para mi es un deber, la Revolución me formó y a ella le sirvo donde sea más útil. Hoy el Estado Cubano nos llama a apoyar con nuestro humilde desempeño a aquellas personas que por su edad avanzada y por vivir solos, necesitan de estos servicios de mensajería. Por eso estoy ahí, cumpliendo con esta tarea”.
Pero Filo no solo se dedica a estas labores, también se encuentra al frente de su familia.
“Soy el tronco de mi casa, mi mamá y mi hermana tienen problemas de salud y una vez que las ayudo en los principales quehaceres de la casa, me voy a cumplir con mi deber, que es con ellas mismas y con algunos vecinos que esperan por mi cada día”.
Si hay algo que reconforta a Filo, es el agradecimiento de aquéllos para los cuales se levanta cada mañana a dar su valioso aporte. “Para ellos trabajo y me duele mucho, cuando expresan su preocupación para cuando esto termine y yo tenga que incorporarme al trabajo. No obstante encontraré siempre un espacio para acudir al llamado de quienes, una vez vencida esta terrible enfermedad, necesiten de mi ayuda”.
Hombres y mujeres como Filo, hay muchos en Amancio, que cada día, sin importar el sol, la lluvia, el calor y otras vicisitudes, se aprestan a cumplir con esta humana encomienda en la que también contribuyen a salvar vidas en tiempos de pandemia.






