Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Los estudios clínicos prenatales a una gestante en la etapa temprana de su embarazo, supone un reto para la medicina moderna, que permite identificar a tiempo, posibles enfermedades genéticas.

Foto: Ana Iris Figueredo TorresEstos  facilitan llegar a un diagnóstico preciso de diferentes alteraciones, aun antes del nacimiento del niño, pudiendo realizarse estudios tanto en tejidos fetales como en ADN en sangre materna, minimizando así los riesgos.

Por eso el el Policlinico con Servicio de Hospitalización Luis Aldana Palomino del municipio de Amancio, un grupo multidisciplinario brinda atención a la gestantes, desde las primeras 11 semanas del embarazo.

En este período se realizan exámenes como los estudios complementarios,  el alfabeto de proteínas, que permite conocer el funcionamiento cerebral del feto,  el ultrasonido del segundo trimestre que nos arroja marcadores como defectos en el intestino, genitales, corazón y otros, permitiendo darle un seguimiento y si es necesario remitir el caso a un centro especializado, donde son evaluados y se aplica la conducta adecuada.

Según la estadística, en los últimos años se han podido detectar marcadores de patologías y enfermedades como las ectasias renales, la hiperconosidad intestinal, la cardiopatía y alguna otra malformación, las que quedan bajo seguimiento y evaluación constante.

En estos tiempos de pandemia, se tiene en  cuenta que las variantes genéticas humanas son factores de susceptibilidad al coronavirus SARS-CoV-2, que también  puede ser la causa de defectos congénitos.

Según estudios realizados,  la identificación de variantes genéticas que intervienen en la respuesta a la COVID-19, así como la posibilidad de transmisión materno-fetal, no solo permitirán ampliar los conocimientos sobre su fisiopatología, sino además clasificar los grupos de la población más vulnerables en los que se debe incluir a las gestantes.

En Cuba estos estudios genéticos son totalmente libres de costo para el paciente, lo que no signifique que el Estado no tenga que invertir grandes sumas de dinero y recursos para garantizar que el fin de un embarazo sea feliz  como lo desea la futura mamá, la familia y lo más importante, el bebé.

De ahí que seamos discciplinados y que el período de embarazo no sólo se quede en la mamá, este proceso tan especial involucra a todos los miembros de la familia, que optan por un final feliz.