Foto: Danay Naranjo Viñales

El centro de aislamiento para pacientes de baja vulnerabilidad radicado en la escuela especial Darío Guevara Cabrera, de esta localidad, acoge por estos días disímiles muestras de afecto y apoyo incondicional.

Hasta allí llegan quienes, motivados por el amor y la solidaridad propia de los cubanos, optan por contribuir de manera sana a la alimentación de estos pacientes, o aquellos que que portan consigo donativos hechos por sus compañeros de trabajo para ayudar con el aseo del personal.

Un colectivo pequeño, heterogéneo y sobre todo, comprometido, agradece cada acto y asume el compromiso de dar todo de si por el bienestar de quien se recuperar de la Covid-19 en esta instalación.

Es importante señalar que la iniciativa llega a todos los rincones de la geografía amanciera, a diversos sectores de la sociedad, a nuestras comunidades...  porque el cubano es así, tan fuerte como como lo desee, humanitario, espléndido.

Nunca tuvo mayor vigencia el ideario de nuestro Fidel, cuando nos enseñó que ser solidarios es compartir lo que tenemos,  no dar lo que nos sobra. O la invitación del presidente Diaz-Canel a quitarle cada uno, un pedacito al problema.

Por eso desde esta localidad, apostamos por la vida y unimos esfuerzos en esta batalla por la salud de todos.

Foto: Danay Naranjo Viñales