Agricultura urbana y familiar en Amancio. Foto: Danay Naranjo Viñales

Amancio registra actualmente más de 12 mil patios incorporados al programa de agricultura urbana, suburbana y familiar.

Ante el llamado hecho por la máxima dirección del país, la tensa situación económica que atravesamos y los altos precios que muestran los productos alimenticios, hay que reconocer la respuesta de los amancieros desde sus viviendas.

Agricultura urbana y familiar en Amancio. Foto: Danay Naranjo ViñalesResulta común encontrar sembrados pequeños espacios, donde prevalecen, por lo general, especias para condimentar las comidas, quizás lo que mayor precio tiene en estos momento en los puntos de venta.

Es una realidad que el fomento de la agricultura familiar preserva los alimentos tradicionales y preferidos en la dieta individual, a la vez que contribuye a una  alimentación sana y equilibrada.

Lo que antes fue una opción, hoy es una necesidad, pues al ministerio de la Agricultura se le dificulta acceder al productos químicos e implementos requeridos para el desarrollo de sus programas.

Por ello aprovechar cada pedacito de tierra deviene en aporte sustancial para el autoconsumo familiar y, en muchos casos, para la comunidad, pues qué vecino no le ha brindado un ejemplar de los cultivados  en su patio?

Resta socializar experiencias, compartir saberes y continuar identificando los pedacitos de patio que podemos reutilizar. Cabe también la alternativa de emplear envases viejos o en desuso, que muchas veces preferimos echarlo a la basura.

En casi todas la casas amancieras existe un planta para sazonar las comidas, o de una fruta para jugos e incluso, lo más común, un cerdito al que criamos con residuos de comidas.

Pienso que los resultados son positivos aunque puede hacerse más. No se trata de un tema desconocido, ni de una problemática para la familia local.

Sólo hay que ponerle empeño y convencerse de que le autoconsumo familiar es beneficios para la salud y la economía familiar.