Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Una de las iniciativas que resalta en estos tiempos es fomentar la agricultura urbana, con un marcado énfasis en el desarrollo de los huertos y organopónicos.

Todos sabemos que estas áreas de cultivo nos permiten aprovechar espacios improductivos, ociosos subutilizados, transformándolos en unidades de producción de alimentos, basados en prácticas que no contaminen el medio ambiente.

Foto: Ana Iris Figueredo TorresTeniendo en cuenta estos aspectos quienes laboran en el huerto El Laurel, ubicado en las inmediaciones de nuestra primera industria, decidieron reanimar este espacio y devolverle paulatinamente la vida útil que hace unos años tuvo, con el propósito de satisfacer la demanda alimentaria de los trabajadores de sus diferentes unidades y a una parte de la población.

En esta área no se utilizan productos químicos, se usan barreras ecológicas naturales para prevenir la presencia de las plagas, permitiéndoles tener sus 40 canteros sembrados, de ellos 36 ya están en producción con 5 variedades de productos hoy en oferta.

Según nos comenta uno de sus trabajadores, disponen de pepino, ajíes, calabaza, boniato, frijol carita, acelga, brócoli y espinaca entre otros, los que se comercializan en el punto de venta que tienen en el propio huerto, después de garantizar lo asignado a los comedores de sus unidades y a los centros priorizados.

Allí disponen de agua suficiente para la adecuada hidratación de los canteros en los que además de aplicar  medios biológicos para garantizar la salud de las plantaciones, se opta por producciones que sobrepasen los 12 kilogramos por metro cuadrado, que daría la rentabilidad y un respaldo del pago a los trabajadores.

Es innegable que en la actualidad la agricultura urbana se ha convertido en una necesidad, contando con incalculable potencial para obtener alimentos  y otros productos útiles para nuestra salud y para nuestra cocina, sin embargo no podemos obviar que también se afrontan retos y dificultades.

Hay que destacar la buena acogida que ha tenido el llamamiento a que todos sembremos nuestro pedacito y a producir nuestros propias hortalizas, verduras y condimentos frescos, todos muy sanos y de gran aporte a una dieta saludable.

De ahí que se le otorgue gran importancia al desarrollo de la agricultura urbana en estos tiempos de pandemia, donde decrece la economía de nuestro país. En tal sentido sobresale el huerto El Laurel.