Fidel en Las Tunas

Las Tunas.- Las Tunas ha sido anfitriona en diferentes etapas de los más altos dirigentes de la Revolución Cubana. Cada visita suya a nuestros predios les permitió confirmar sobre el terreno los progresos del territorio en disímiles esferas.

El Comandante en Jefe Fidel Castro nos honró varias veces con su presencia. Por acá lo tuvimos en actos, instituciones, ingenios, fábricas, carreteras... Su palabra aleccionadora fue siempre acicate para la eficiencia y el compromiso.

El primer contacto conocido de Fidel con nuestra comarca se produjo el 4 de enero de 1959, cuando el máximo líder iba rumbo a La Habana al frente de la Caravana de la Victoria. A juzgar por los investigadores, la comitiva se detuvo apenas unos minutos en los accesos a la ciudad. Era de madrugada y sus habitantes dormían. Solo algunos noctámbulos de ocasión los vieron pasar. Es lamentable que no hayan quedado testimonios gráficos del momento.

Algo parecido sucedió el 4 de octubre de 1963, cuando el tristemente célebre ciclón Flora hizo de las suyas en el oriente cubano. Al pasar por la Victoria de Las Tunas de la época rumbo a la región del Cauto, castigada con severidad por el meteoro, Fidel hizo una escala aquí para dar indicaciones precisas acerca de las labores de salvamento y las medidas a tomar para una rápida recuperación.

Fidel en Las TunasPero la primera estancia oficial de Fidel en suelo tunero ocurrió el 6 de junio de 1965, cuando asistió a un acto de masas en el central Antonio Guiteras con motivo del cumplimiento del plan nacional de producción de azúcar. Previo a su discurso, el líder recorrió varias instalaciones del coloso azucarero y dialogó con trabajadores, técnicos y dirigentes. Fidel cosió allí el saco simbólico de los seis millones de toneladas de azúcar producidas en la Quinta Zafra del Pueblo.

Otra memorable visita suya sobrevino el 24 de diciembre de 1967. Fue en la zona conocida por «Cuarenta Pesos», en el municipio de Jobabo. Fidel habló allí para clausurar las labores de la Brigada Invasora «Che Guevara» en la antigua provincia de Oriente. Dicho colectivo había logrado la hazaña de desbrozar en poco más de seis meses casi 4 mil 240 caballerías de tierras vírgenes e improductivas para dedicarlas al cultivo de arroz. Dijo esa vez: «Lo hecho por ustedes constituye, sin dudas, un esfuerzo extraordinario y una justificación de la confianza que la Revolución, sus dirigentes y el pueblo pusieron en ustedes».

Poco más de un año después, el 14 de julio de 1969, repitió la visita al central Antonio Guiteras, en esa ocasión para resumir el acto central por el inicio de la malograda Zafra de los 10 Millones. El coloso tunero tenía por entonces una capacidad de molida diaria de un millón 300 mil arrobas de caña.

El 20 de enero de 1978 regresó. Ahora el anfitrión resultó ser Puerto Carúpano, en el municipio de Puerto Padre, donde se inauguraría en esa jornada una terminal de azúcar a granel. Asistieron miles de personas. Tantas, que Fidel expresó:

«Nosotros pensábamos que habría un pequeño acto en este cayo, y nos encontramos con esta enorme multitud que ni siquiera tiene posibilidad de aplaudir, porque no le alcanza el espacio». En su recordada pieza oratoria, pronunció aquella célebre frase que aún nos embarga de orgullo: «Las Tunas nunca se quedó atrás: ni en la guerra de 1868, ni en la de 1895, ni en la última lucha por la liberación. Las Tunas nunca quedó atrás en el patriotismo y en el espíritu de trabajo». El líder aprovechó para visitar obras de interés socio-económico, entre ellas el «Guiteras».

Al día siguiente del estreno de la terminal de azúcar a granel en Puerto Carúpano, Fidel y los dirigentes que lo acompañaban desarrollaron una apretada agenda de trabajo. Temprano en la mañana se llegaron hasta la playa de La Herradura, en Puerto Padre, donde lo pusieron al corriente de un proyecto de carretera para enlazar a la Villa Azul con el municipio de Jesús Menéndez. Fidel orientó aprovechar en su trazado las bellezas de su entorno y preservar las áreas necesarias para el futuro desarrollo turístico de la zona.

La caravana tomó luego rumbo a la ciudad de Las Tunas. En la Fuente de Las Antillas, su creadora, la reconocida escultora Rita Longa, le ofreció detalles de la leyenda aborigen que la inspiró. Atardecía cuando el Comandante en Jefe y sus acompañantes ascendieron hasta el Cerro de Caisimú. Desde un mirador, Fidel admiró la hermosura del paisaje desplegado ante sus ojos. Retornó el 13 de abril del propio 1978, al central Jesús Menéndez, donde recorrió la factoría azucarera y supervisó las obras constructivas de la fábrica de tableros de bagazo.

Pero, entre todas sus visitas a Las Tunas, una de las más importantes ocurrió el 14 de junio de 1980, fecha en que inauguró oficialmente el Combinado de la Salud. Aquel día abrieron sus puertas el Hospital Ernesto Guevara, un Hogar de Ancianos, un Hogar de Impedidos Físicos y Mentales y un Politécnico de la Salud. Fidel dijo en su discurso: «Es una satisfacción venir hoy a festejar la inauguración del combinado de la salud, uno de los más completos del país». Y al apreciar el fervor y el entusiasmo de los presentes, agregó: «Nos gustaría que con este entusiasmo, con este espíritu de trabajo de los tuneros, con su esfuerzo y su eficiencia se ganaran el derecho a conmemorar un 26 de Julio en Las Tunas. Piensen en eso y luchen por eso. Nosotros sabemos que ustedes pueden».

Sus palabras tuvieron oídos receptivos. Porque, un año después, Las Tunas se hizo acreedora de la sede por el 28 aniversario del asalto al Cuartel Moncada. Y, desde luego, de la correspondiente visita de Fidel. Al acto central, celebrado el 26 de julio de 1981, asistieron 100 mil personas y varias delegaciones extranjeras, entre la del Frente Sandinista de Nicaragua, todo matizado por la noticia del sobrecumplimiento de la provincia de su plan de producción de azúcar.

En su discurso, Fidel abordó varios asuntos. Dijo: «Hay mucho por hacer en Las Tunas, pero observamos con satisfacción que la provincia se transforma, los pueblos se transforman, y la ciudad de Las Tunas se transforma, y ello ocurre aceleradamente con las nuevas edificaciones económicas y sociales, con los nuevos edificios multifamiliares. Se crea una importante zona industrial Con la ayuda del país y el esfuerzo de ustedes, esta región continuará transformándose, y se transformará más en la medida en que ustedes mantengan este espíritu, que refleja la consigna de que "En Las Tunas siempre es 26"». Aprovechó su para visitar centros como la Escuela Formadora de Maestros, la fábrica de envases de vidrio, la de estructuras soldadas y el motel El Cornito.

El 28 de noviembre de 1988, Fidel nos visitó nuevamente. En esta oportunidad, acudió para inaugurar el Laminador 200 T, importante obra para el desarrollo metalúrgico de la provincia. La planta, concebida para producir cabillas corrugadas y lisas, apoyaría programas sociales y de construcción de viviendas en el oriente cubano. Fidel reiteró el apoyo del país a la joven provincia, y prometió convertirla en «una verdadera tacita de oro». En el ínterin, abanderó a los contingentes XX Aniversario de la Revolución y Victoria de Playa Girón, este último a cargo de construir la carretera hasta la playa Covarrubias. Fidel habló allí de enlazar por tierra las playas del norte de Camagüey con la de Las Tunas y Holguín.

Fidel Las Tunas 1997El 31 de marzo de 1996, estaba de vuelta por acá. Ese día pronunció un discurso en Jobabo por el sobrecumplimiento anticipado del plan de producción de azúcar del central Perú. En los días siguientes, y a solicitud del propio Fidel, se desencadenó una gran movilización hacia cañaverales del norte de la provincia. Su objetivo era cosechar la materia prima que aún continuaba en pie. La cruzada se llamó Operación Alejandro, y en su apoyo llegaron brigadas de otros territorios. Fidel la controló de cerca, lo que originó otras visitas suyas a la provincia en el propio año. El primero de abril estuvo en los centrales Antonio Guiteras y Argelia Libre; el 5 y el 6 de mayo recorrió áreas y analizó con dirigentes tuneros la recuperación cañera; y el 28 de mayo hizo acto de presencia en Jesús Menéndez, en cuya sala de análisis se interesó por la marcha de la contienda.

La última vez que Fidel visitó Las Tunas fue el 26 de julio de 1997. El General de Ejército Raúl Castro fue el orador por los 44 años del Asalto al Cuartel Moncada en la flamante Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García, .Fidel lo escuchó desde la tribuna y saludó al pueblo tunero que lo aclamaba. No volvió a visitarnos. Pero, ¿es que acaso ha dejado de estar entre nosotros?

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Fuente: Periódico 26